De aquel pibito que venía a nuestra provincia de vacaciones, a cumplir sus sueños como cantante. Reportaje exclusivo de Día a Día. 

Por Jorge Luna Arrieta

Al que madruga, Dios lo ayuda. Y él se siente bendecido por todo lo que le toca vivir. Son las 5 de la mañana y Luciano Pereyra se levantó para venir a Córdoba. Pocas horas después, ya está en Córdoba y en Día a Día. El mate comienza a circular por la redacción, cebado por el propio cantante. Y la charla fluye. Sobre el nuevo disco, sobre su show en el Orfeo, sobre su vida.

Venir a Córdoba son recuerdos de vacaciones en familia. Y la remembranza de aquellos años, cuando soñaba poder cantar en alguno de los grandes festivales de nuestra provincia: “Me preguntaba ‘cuándo me tocará poder venir a cantar acá’. Por eso hoy agradezco a Dios poder venir a cantar mis canciones en esos festivales que veía siempre por televisión”. Y resalta: “Renueva el aire venir acá”.

Su raíz es el folclore. Pero su curiosidad y necesidad lo llevaron a descubrir, coquetear y conquistar otros sonidos. ¿Cuánto queda de folclore en él? “Mucho, porque soy argentino. Además, voy a seguir difundiendo y defendiendo nuestra música, algo que siento como una responsabilidad”.

Sin embargo, afirma que ir a otros rumbos musicales es una manera de no limitarse: “Por suerte, se ha ido rompiendo ese mito absurdo de que si hacés tal género no podés hacer otro. Hoy la música y todo mutó tanto que ahora existe la posibilidad de hacer folclore con fusiones. ‘Como tú’ es una cumbia colombiana con ritmo urbano. Pero que si le sacás todo eso puede ser un huayno, porque tiene charango. Si me instalo en un solo género es como darle a un pintor un solo color para que haga su cuadro. Lo estarías limitando. Como artista, ¿por qué me voy a limitar?”.

Además de la música, Luciano disfruta de la actuación. Se lo pudo ver en tiras como Esperanza Mía y Los Pensionados, y también en cine, en el film Tus Ojos Brillaban. “Actuar es una manera de interpretar. Arriba del escenario uno también actúa cuando interpreta una canción. Me gusta actuar, pero no tengo tiempo porque la música me acapara mucho. Pero para despuntar el vicio están los videoclips. Si hasta me meto un poquito en la dirección, hago cámaras, escribo guiones…”, destacó.

Claro que, a veces, las cosas no son tan lindas. Los medios están detrás del morbo por lo que fueron sus problemas de salud. Y hasta una mujer que apareció diciendo que Luciano era su hijo. Igual, el cantante lo tiene claro: “Me refugio en mis padres, mi familia, mis amigos, no falta el fútbol… Mi realidad es esa. Otras realidades pasan por los medios con un montón de cosas de las que no me puedo hacer cargo. Me hago cargo de lo que hago sobre el escenario, de mi música, de mis discos. No me gusta mucho hablar de mi vida privada”.

De todos modos, reconoce que ese tipo de publicaciones lo puede afectar: “Soy un ser humano y obviamente que afecta porque hay familia. Pero hay un ejercicio muy lindo que aprendí a hacer y que es ponerte en el lugar del otro. Si alguien escribe mentiras, teniendo un poder tan importante como es el de los medios, tiene el poder para informar como para desinformar. Pasa que también es un negocio y hay que vender. Acepto todo, hasta que las cosas tienen un límite. El poder que tengo es no consumir eso, no me gusta, no me hace bien. Prefiero salir a jugar al fútbol con mis amigos”.

La charla continúa y Luciano transmite paz. Igual, reconoce que es calentón: “Claro que me enojo. Y grito, pero afinado. Ja. Pero hay que tener cuidado con eso porque el que se enoja, pierde”.