Los niños y adolescentes representan el 56 por ciento de las víctimas de los delitos contra la integridad sexual que se denunciaron durante 2016 en Córdoba. Según un informe de Policía Judicial, se iniciaron 1417 sumarios.

Por Laura Giubergia

Una niña de 11 años se retuerce en la escuela. Le duele la panza. Tanto, que se desvanece. La atienden médicos pediatras en la guardia de un hospital infantil, la revisan. El diagnóstico revela, no sólo lo que está padeciendo ese pequeño cuerpo preadolescente, sino también una oscura historia de abusos y amenazas. La niña estaba cursando, sin saberlo, el cuarto mes de un embarazo producto de la violación –reiterada, según dijo- por parte de un integrante de su familia.

El presunto violador, hermano por parte de padre, está detenido desde hace algunas semanas. Tiene 24 años, y llevaba poco más de un año de convivencia con la niña, en una casa de un humilde barrio del extremo este de la ciudad de Córdoba, según confirmaron a Día a Día fuentes judiciales y policiales.

Pese a que el embarazo no es la constante, este caso reciente lejos está de ser una excepción. Durante todo 2016, 17 niños y niñas menores de 12 años denunciaron haber sido violados, representando un 11% del total de víctimas de abusos sexuales con acceso carnal. Dos de ellos tenían menos de cuatro años.

De los 146 sumarios de este tipo ingresados en la Unidad Judicial especializada en Delitos Sexuales, el 22% de las víctimas tenían entre 13 y 17 años, totalizando un 33% de víctimas de violación menores de edad.

Durante ese período se registraron 38 denuncias con víctimas de entre 18 y 24 años (26%); 30 víctimas de entre 25 y 34 años (21%); 8 de entre 35 y 44 años (5%); cuatro de 45 a 54 años y otras cuatro de 55 o más (3%). En 13 de esos sumarios no se especificó la edad de las víctimas, de acuerdo con el reporte de la Dirección de Análisis Criminal de Policía Judicial, que conduce César Fortete.

Si contabilizamos en cambio el total de delitos contra la integridad sexual, las víctimas de menos de 17 años ascienden al 56%.

Primer contacto. A María (no es su nombre real), los años no la han curtido suficiente. Aún se le eriza la piel con algunas historias, aún llora al escuchar ciertos relatos. “Vemos historias de todo tipo, niños, niñas, adolescentes y adultos. Algunos agudos, abusos crónicos. De todo”, relata una de las médicas del equipo que hace el primer contacto con víctimas que denuncian abuso sexual que prefirió mantener su nombre en reserva.

“Hay casos que te conmueven más, tal vez porque identificás a la víctima con alguien de tu entorno. Es difícil no involucrarse, porque uno no sólo hace la atención médica y la recolección de pruebas, sino que también le das contención al paciente y a su familia”, cuenta.

María realiza exámenes complejos, en cuerpos ultrajados, lo que le requiere una especial delicadeza en las formas de tratar al paciente/víctima. “Les damos ánimo, resaltamos la importancia de que se hayan animado a denunciar, de que sean valientes”, asegura. Paso a paso, van explicando a las personas qué procedimientos necesitan realizar.

2016. De acuerdo con el informe de Policía Judicial al que accedió este diario, hubo en 2016 1417 denuncias por abusos sexuales radicadas en la Unidad Judicial especializada. De este total, el 51% fueron abusos sexuales sin acceso; el 10% fueron abusos sexuales con acceso carnal; el 4,23% se correspondió con exhibiciones obscenas; el 0,8% fueron denuncias por publicación de imágenes pornográficas de menores.

Detrás se encuentran los delitos de lesiones (0,35%), corrupción de menores (0,35%), y el 0,28% fueron abusos gravemente ultrajantes.

En un 30 por ciento de las denuncias no se había establecido el tipo de delito al momento de la elaboración del informe, y en un 1,27% se trató de otros delitos vinculados como amenazas o encubrimiento.

Vinculados. Según el relevamiento, el 50 por ciento de las denuncias en las que se estableció el vínculo con el agresor sexual (980 del total), se trató de abusos intrafamiliares, cometidos ya sea por algún miembro de la familia directa como política. En el 11% de los casos, los denunciados fueron parejas o ex parejas de las víctimas; y en el 29% había una relación de cercanía pero fuera del círculo familiar.

La médica describe que en los casos de abuso sexual infantil, el relato de los niños va delineando algunas características: “Si fueron abusos crónicos, sostenidos en el tiempo, reiterados, se percibe en el relato de los niños cierta naturalización”. Otras veces –apunta- la sorprende lo vívido del relato, aun cuando se trata de víctimas de 4 o 5 años.

En la lucha por preservarse emocionalmente del contacto con tanto dolor, hay veces en las que María no puede contener las lágrimas, porque la realidad que acusa la revisación le estremece el cuerpo. Y el alma. “Una vez, cuando estaba terminando de revisar a una chica, me pidió que le diera un abrazo. Y me desarmó. Aun hoy lo recuerdo y me emociono”, comparte.

Año tras año. Este diario viene relevando cada año las denuncias por abusos sexuales que ingresan en la Unidad Judicial especializada en Córdoba, y el rango se mantiene 1100 y 1700. El comportamiento es variable, y no permite trazar una curva ascendente o descendente a través del tiempo.

En 2015 fueron 1430. En 2014, hubo 1357 sumarios; en 2013 fueron 1186. En 2012 se radicaron 1601 denuncias, y un año antes, 1574. En 2010, totalizaron 1656 denuncias, el número más alto de los años detallados.

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Dónde denunciar. La Unidad Judicial especializada en Delitos contra la Integridad Sexual funciona en el Polo de la Mujer de la ciudad de Córdoba (Entre Ríos 680 – Bº Centro). No obstante, se puede denunciar en cualquier Unidad Judicial.