Por Jorge Nahúm. El exitoso DT de Lanús, ganador de tres títulos, elogió la propuesta albiazul. También a Fassi, y en la vereda de enfrente, al Gallego Méndez.

Sobrio, serio y contundente. Los equipos se parecen a los técnicos que los dirigen y dejan su huella. Así son Lanús y su DT, Jorge Almirón.

El Granate afinó la preparación con su pretemporada en Córdoba, para un objetivo inmediato: la revancha del 8 de agosto con The Strongest para avanzar a cuartos de final de Copa Libertadores, después del heroico 1-1 en la altura de La Paz.

En medio del trabajo, Almirón repartió juego: Talleres, Belgrano, los técnicos de los clubes de Córdoba, la Selección… A todo fútbol.

–Todavía se habla de esa bella batalla futbolística que entablaron Talleres y Lanús en el Kempes…

-También lo recuerdo. Fue parejo más allá del 3-1 final, pero nos terminaron ganando bien. Nos escondieron la pelota y cometimos errores en una cancha que no estaba buena. Le había dicho a los jugadores que era un partido difícil. Era un Talleres en alza y el final fue a puro toque.

–¿Le gustó la propuesta de Talleres?

–Es de los que mejor jugó. Un equipo con posesión, con laterales que se proyectan y dos figuras que en ese partido contra nosotros estuvieron en un algo nivel, (Emanuel) Reynoso y (Leonardo) Gil, acostumbrados a tener la pelota. Además cuenta con el apoyo de una gran hinchada y en lo institucional se acomodó.

–Frank Kudelka es de los que elogia lo que propone Lanús.

–Compartimos varios mensajes. No nos conocemos personalmentepero lo vengo siguiendo de la campaña de la B Nacional, un torneo que ganó invicto, y con la consolidación del equipo en Primera.

–¿A Andrés Fassi lo conoce?

–De mi paso por el fútbol mejicano. En Pachuca armó una estructura modelo. Sabe y trabaja mucho. No para y es difícil decirle que no.

–¿Por qué no programó amistosos con los equipos de Córdoba?

–Jugamos con la Reserva de Talleres y con la de Belgrano. Con los equipos principales no porque estamos en otra etapa de la preparación. Y por los rumores que dan vueltas, con Belgrano nos enfrentaríamos en la primera fecha. Así que mejor no mostrar las cartas.

–¿Le sorprendió el bajón de Belgrano?

–Es normal que después de un proceso de muchísimos años como el de (Ricardo) Zielinski, si se intenta un cambio puede no salir bien. Los resultados ayudan para que haya paciencia y además, el ascenso de Talleres y que le vaya bien aumentó las presiones. Belgrano se había acostumbrado a meterse entre los animadores de los torneos, con jugadores interesantes. A Zelarayán y Rigoni los quise llevar a Independiente cuando dirigí a Independiente.

–¿Sebastián Méndez deberá esforzarse mucho?

–Al Gallego lo conozco, es un gran tipo. Los dos trabajamos en Godoy Cruz, donde a mí me dieron una oportunidad cuando volví de México y era un desconocido. Sin grandes nombres peleó un título con Godoy Cruz. Ahora le toca esta etapa de transición en Belgrano, debe consolidar la idea y está dedicado a eso. Necesita tiempo.

Sin ponerse colorado. Desde su arribo al Granate en 2015, Jorge Almirón obtuvo tres títulos y ya es común mencionar a Lanús entre los candidatos. Aún cuando los grandes se refuerzan a lo grande.

“El objetivo es la Copa Libertadores. Tenemos la revancha con The Strongest y como el año es largo y el plantel es corto, vamos a priorizar. La idea es avanzar en la Copa e ir paso a paso. Hasta aquí trajimos un refuerzo (el volante Ignacio Canuto), mientras los equipos grandes cuentan en sus planteles con 20 jugadores de primer nivel”, reflexionó.

–En algún momento se mencionó a Centurión como posible refuerzo. ¿Se puede separar lo futbolístico del comportamiento en general?

–Me sorprendió el rumor. De todos modos, no podría hablar de una situación que no conozco. Sí tuve casos similares y puedo decir que si el jugador me rinde, no me meto en su vida privada.

–Renovó contrato con Lanús, un club espejo por su gestión.

–Lanús viene con una continuidad. Cuando llegué estaba Alejandro Marón como presidente y ahora con Nicolás Russo el aporte se sostiene, hay unidad. Es lo normal pero en el fútbol argentino parecen cosas extraordinarias.

–Le ganó finales a San Lorenzo, Racing y River. ¿Cuál fue el pico máximo?

–El título en Primera contra San Lorenzo. Todo el proceso fue muy bueno. Clasificamos invictos a la final dos fechas antes. Hubo una transición rápida del equipo que dejó Guillermo Barros Schelotto porque los resultados ayudaron.

–¿Se sintió cerca de dirigir la Selección?

–Se dijo que podía ser una, pero nunca lo vio como algo concreto. Además, hablaron con un montón de candidatos, todos dispares.

–¿Sampaoli es el indicado?

–Creo que sí. Sus equipos son trabajados, como la Selección de Chile y el Sevilla. Tiene poco tiempo y el resultado con Uruguay por eliminatorias será determinante.

Con ritmo cordobés. Hacía largo tiempo que un club de primera línea de Buenos Aires no venía a Córdoba capital de pretemporada. “El preparador físico es cordobés y eso ayudó a la elección. Nos sentimos muy cómodos”, explicó Almirón.

La logística estuvo a cargo de Sportnet, de marketing deportivo, a cargo de Jorge Méndez y Walter Cámara. Las prácticas de fútbol fueron en Soccer World, propiedad de Javier la Pepa Brizuela, cantante de La Barra. “Nos invitó a jugar un partido. Nos dijeron que es bueno”, referenció el DT.

En su plantel, aparecen dos ex Talleres como el zaguero Marcelo Herrera y el lateral Maximiliano Velázquez. “Herrera es el que más evolucionó. Aprendió a no subestimar en ninguna jugada. Y Velázquez es un ejemplo a seguir por su seriedad”, los elogió Almirón.

Hablando de referentes, destacó a Lautaro Acosta. “Desechó ofertas importantes para quedarse. Es un símbolo, el estandarte”. Y también, al interminable José Sand. “Se cuida mucho. Convirtió 38 goles en un año y medio. Está en el mejor momento de su carrera”.