A seis años de la muerte de Bam Bam Miranda, sus amigos y colegas le rinden tributo en su segunda casa: el 990 Arte Club.

Por Gonzalo Toledo.

“El mes más largo de mi vida”, bromea el Toño González. “Hace 18 años que vivo en Córdoba y me siento un cordobés. Yo vivía en Francia, en la ciudad de Bordeaux y Bam Bam me dijo ‘ven a Córdoba, un mes’… y me quedé; el mes más largo de mi vida”, sonríe.

Tan peruano como su compadre, el Bam Bam Miranda, el Toño será uno de los muchos músicos que compartirán el homenaje al percusionista, que se realizará este sábado en el 990: “su segunda casa”, coinciden Toño y el Checho Vargas, en una visita por nuestra redacción.

Ambos fueron integrantes del grupo Guarango y se reunirán con los otros ex compañeros, para esta recordación que será este sábado por la noche y que de paso cierra el mes aniversario del “9”, el local de bulevar Las Heras 337.

–Checho Vargas: Estábamos tocando esa noche que cayó sobre el escenario en el Teatro San Martín. Y falleció al otro día. Este tributo Bam Bam cierre el mes aniversario del 990, que era su segunda casa.

–En un tiempo sabían tocar todos los jueves.

–Toño: Claro.

–Y vos sabías cantar.

–T: Y los cantantes seguimos.

–¿Y ahora sigue cada uno por su lado? Se reúnen para los homenajes.

–CV: Nos han invitado un par de veces, el año pasado fue el primer homenaje grande, en Latitud. La banda no sigue, pero están las ganas ahí, siempre. No es fácil, cada uno tiene su proyecto y sus cosas.

–¿Vos Toño, en qué andás?

–T: Componiendo mis canciones y me estoy preparando para ir a Perú.

–CV: Con el Toño y la Lore Gómez nos juntamos cuando hay toque y tocamos por fuera de Guarango. Y cuando se puede convocamos al resto.

–T: Es jodido reunir Guarango.

–CV: Imaginate que ya era difícil cuando estaba Bam Bam.

–Además es una formación grande.

–T: ¡Llegamos a ser 13!

–CV: Para este sábado somos 11.

–¿Y qué preparan para este sábado?

–T: El repertorio de latin jazz y música peruana como siempre lo hicimos con Bam Bam. A él le gustaba el latin jazz y la música negra peruana. Tenemos invitados.

–CV: Van a tocar Los Manyines, que han hecho un tema homenaje a Bam Bam.

–¡Esos eran amigos!

–CV: Todos amigos, el Indio (el dueño de 990) va a tocar con ellos. La jornada empieza con el cierre de la muestra del Flaco Jorge Cuello.

–Otro amigo del 9.

–CV: Después de eso, como a las 22, el Indio va a proyectar imágenes de toques del Bam Bam y de cosas muy personales que tiene guardadas. A las 23 tocan Los Manyines y después viene, Clave Criolla, Ale Bonilla, César Elmo y un ensamble de cajones de alumnos del Toño, que tiene un taller en la cancha de Belgrano.

–¿Tenés un taller?

–T: Estamos en el mismo estadio de Belgrano, todos los miércoles a las 8 de la noche.

–¿Y puede ir cualquiera?

–T: Sí, el que quiera.

–¿Te he visto una noche cantando unos boleros en el 9? ¿Puede ser?

–T: Y unos valses.

–Estaban vos y el Bam Bam. Los dos solos.

–T: Sí.

–Eran esos jueves que tocaban los chicos de Es lo que hay y ustedes se subían a tocar un rato.

Y aquí, la charla nos lleva de nuevo a las noches interminables del 990 y aparecen nombres de muchos artistas, bohemios y más de un “fugado” de la noche, cuyos nombres sólo pueden conocer los que han pasado por allí.

Las historias se despliegan en las voces del Toño y el Checho, que nos cuentan cómo fue que Paco de Lucía llevó un cajón peruano al flamenco o la idea que entusiasma de bautizar como Bam Bam Miranda al pasaje que da los fondos de su segunda casa. También serían un merecido homenaje.