Jeremías Sanz.
Eugenia Cadamuro.

El joven fue trasladado desde Bouwer hacia Jesús María para ser notificado de la imputación por el presunto femicidio de María Eugenia Cadamuro. Buscan rastros genéticos de otras personas en los guantes hallados junto al cuerpo.

El hijo de María Eugenia Cadamuro, Jeremías Sanz (21), negó este martes en los Tribunales de Jesús María haber asesinado a su madre.

El joven fue trasladado desde Bouwer hacia la ciudad del norte provincial para ser notificado de la nueva imputación en su contra: el homicidio doblemente agravado, por el vínculo y violencia de género, de la mujer de 46 años cuyo cadáver fue hallado a mediados de junio enterrado cerca de Totoral.

Hasta antes del hallazgo de los restos, Sanz estuvo acusado por la presunta “privación ilegítima de la libertad” de su madre, delito que se agravó al corroborarse que el cuerpo pertenecía a la mujer desaparecida desde marzo.

Sanz negó el hecho ante el fiscal del caso y se abstuvo de seguir declarando, precisó Radio Jesús María. Sus abogados accedieron a la pruebas y pericias en las que se basa el fiscal para fundamentar la imputación, entre ellas nuevos testimonios.

Otro dato importante es que la Fiscalía aguarda los resultados de estudios para determinar si hay rastros genéticos de otras personas en los dos pares de guantes hallados junto al cuerpo.

María Eugenia fue encontrada enterrada el 16 de junio. La autopsia arrojó que fue asesinada de al menos dos disparos de escopeta a corta distancia. Si bien el fiscal mantiene la causa en reserva, la principal sospecha es que podría haber sido asesinada por disputas familiares por dinero.