Este martes habrá una marcha en su memoria, pidiendo justicia. La fiscal que lleva la causa pide a los testigos que aporten datos.

Dos años pasaron del brutal crimen de Laura Moyano, una travesti que fue asesinada en una obra abandonada en Villa Allende Parque en la madrugada del 25 de julio de 2015, tras haber salido acompañada de un boliche de la zona.

“Hubo varios detenidos en este tiempo, pero las ruedas de reconocimiento siempre nos arrojan resultado negativo, y tampoco hemos tenido coincidencia de los perfiles genéticos”, reconoce a este diario Liliana Copello, la fiscal que lleva la causa.

“En este momento, la investigación está empantanada. Está trabajando personal de la División Homicidios, estamos repasando toda la causa, pero no podemos avanzar porque es difícil que conseguir que quienes la vieron esa noche hablen”, explica la fiscal.

Un testigo clave y una filmación aparecen como cruciales para reconocer a quien mató a Laura, pero hasta el momento no han podido identificar esa persona. “Vamos a volver a citar a sus allegados para ver si logramos reconstruir esa noche”, apunta Copello.

Marcha. Este martes, desde las 15, se realizará una marcha en el centro de Córdoba para reclamar justicia por Laura, y pedir que se acaben los travesticidios y transfemicidios.

Laura era una mujer trans muy querida en barrio Villa 9 de Julio, con activa participación en la escuela y en el centro vecinal, que estaba estudiando para terminar el nivel primario.

Sostén económico de su familia, Laura fue recordada en la escuela Saúl Taborda con una placa semanas después de su asesinato.