Los delegados se presentaron ante la Justicia para pedir la restitución de sus fueros. Trolebuseras, en huelga de hambre.

Lejos de apaciguarse, la batalla entre la Municipalidad y los delegados del transporte continúa creciendo. Dos nuevos capítulos de esta pelea tuvieron lugar este jueves con el amparo presentado por algunos delegados de las empresas Tamse y Aucor. Y las declaraciones de las trolebuseras en huelga de hambre frente al Palacio 6 de Julio. Con estos dos frentes, piden ser reincorporados y la devolución de sus fueros gremiales.

“Los despidos son ilegales, así como nuestro desafuero gremial. Por eso presentamos una acción de amparo, para que se declare la nulidad en todo lo actuado hasta este momento”, indicó el delegado de Aucor, Luis Marin.

El amparo fue presentado en la mañana del jueves en la Justicia Federal. Con el patrocinio del abogado Sergio Cuestas, el documento fue recibido por el juez Alejandro Sánchez Freytes. El lunes próximo, a través de un sorteo, se decidirá el turno y la nominación del juzgado que deberá rendir cuentas sobre este tema.

Siete delegados de Aucor –entre ellos Marin– y tres de Trolebuses piden por vía judicial la restitución de sus fueros gremiales.

A través de una carta documento, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ordenó el desafuero, sobre la base de que la asamblea no contó con el apoyo del gremio nacional ni provincial. Sin embargo, para este grupo de transportistas, la protesta fue reclamada por las bases. Y se amparan el artículo 43 de la Constitución Nacional.

“Nuestra asamblea tiene legitimidad, porque contó con el apoyo de los choferes. Primero nos anuncian por carta documento que vamos a perder nuestros fueros. Y luego avanzan en nuestros despidos. El gremio, la Secretaría de Trabajo y el municipio forman parte de la misma mafia”, se descargó el delegado.

En otro orden, seis trabajadoras despedidas de Trolebuses mantienen una medida de protesta frente al Palacio 6 de Julio. Cuatro de ellas duermen en una carpa blanca. Dos mantienen una huelga de hambre.

“Ya bajé siete kilos –dijo Viviana Chiappi, una de las huelguistas–. Sólo tomo té, agua y algo calentito a la mañana. Soy el único sostén de mi familia. Trabajé 25 años y me despidieron como si fuera una ladrona”.

Las trabajadoras presentaron una carta en mesa de entradas de la comuna, pidiendo la reincorporación al intendente Ramón Mestre. Por la mañana y por la tarde, un equipo médico del gremio de los municipales (Suoem) controla el estado de salud de las empleadas que mantienen la huelga de hambre.

“Nos echaron por reclamar un salario digno y condiciones de trabajo. Lo peor de todo es que nos robaron la dignidad”, finalizó Chiappi.

Desafuero de delegados y 182 choferes despedidos

 La conducción nacional de la Unión Tranviaria Automotor (UTA), que intervino la seccional Córdoba el año pasado, impulsó el desafuero de los delegados bajo la promesa de incorporar a los 182 choferes que quedaron en la calle después del paro de nueve días. En el Ministerio de Trabajo de la Provincia continúan las negociaciones con las empresas.