Laburador, el cordobés mejora su juego año tras año. Ahora quiere corregir el tiro. Las prácticas con Marcelo Milanesio.

Por Marcelo Chaijale

Facundo Campazzo no para nunca. El cordobés no supera el 1,80 metro, pero desde que explotó en la Liga Nacional con la camiseta de Peñarol no detiene su crecimiento, adentro y afuera de la cancha.

Facu mantiene esa velocidad endemoniada, con sus fintas indescifrables para sus defensores, pero se muestra como un base más completo, jugando para sus compañeros.

Año tras año, Campazzo renueva sus objetivos y trabaja para alcanzarlos y crecer como jugador para mantenerse en la elite europea y hasta alcanzar su sueño de llegar a la NBA.

Además del plan físico que lleva un par de años desarrollando, Facu tiene una nueva meta, mientras espera la confirmación para jugar en la próxima campaña en el Real Madrid: corregir su lanzamiento.

Durante sus vacaciones en Estados Unidos, el cordobés se encontró con el capitán de la Selección nacional, Luis Scola, en Nueva York. Y, junto a otros jugadores del país (Patricio Garino, Maximiliano Fjellerup y Daniel Amigo), fueron a entrenar.

“Luis contrató un entrenador de tiro y lo aproveché… Lo estoy aprovechando”, destaca Facu a Día a Día, mientras sigue adelante la preparación con la mira puesta en la concentración de la Selección Argentina.

“Es un entrenador específico de tiro, se ocupa solamente de eso. Me hacía tirar y me corregía el lanzamiento”, agrega Campazzo y se apasiona: “Estoy intentando mejorar la mecánica del tiro, son pequeños detalles que ayudan, aunque es un proceso largo, con repetición, repetición y más repetición, que es la única manera”.

Campazzo la tiene clara. Sabe que entrenar, entrenar y entrenar es la clave. “Con el talento no alcanza, hay que prepararse”, resalta el base formado en el club Municipalidad del barrio Alta Córdoba.

“La Liga ACB te demanda estar muy bien preparado; si no, te pasan por arriba o te quitan el puesto o no jugás más en el equipo. Trato de estar a la altura. La ACB es una Liga muy competitiva, con muchos jugadores altos; siempre requiere más físico”, explica.

ENTRENAR CON SU ÍDOLO

Facu se dio un gran gusto: entrenar con Marcelo Milanesio, algo que buscaba desde hacía tiempo. “Siempre, durante la temporada, le escribía a Marcelo para ver si podíamos entrenar juntos durante el invierno y, cuando llegué ahora, organizamos juntarnos”, cuenta Campazzo y la cara se le ilumina.

“Hicimos unos buenos entrenamientos acá en el Poli (Cerutti). Lo tuve de ídolo desde chico, vine a verlo cuando se retiró y es un orgullo estar al lado de él. Traté de aprender lo que más pude para parecerme, aunque no ser igual, porque es imposible”, sostiene.

–¿En qué trabajaron? ¿Qué te enseñó Marcelo?

–Trabajamos el tema de juego de los bases, de cómo jugar el pick and roll. También un poco del tiro. Eso… Más que nada hablamos de su esencia, que no la puede enseñar y no se entrena tampoco. Él nació con eso… Quiero ser un base más completo, hacer jugar al equipo como hacía Marcelo, que mantenía a todos contentos en la cancha; eso lo aprendió con su carrera y eso lo voy a ir a aprendiendo a medida que voy madurando

–¿Qué bases te gustan?

–(Milos) Teodosic, (Vassilis) Spanoulis, que es un animal. Me empezaron a gustar los bases europeos… Por ahí no son de la misma característica mía, pero me gusta ver a jugadores diferentes para poder adquirir eso que tienen ellos.

14 puntos promedió Campazzo en la última temporada en la Liga ACB en Murcia. Jugó 31 partidos, con el 31% en triples.

5,9 asistencias repartió de promedio el base cordobés. Además, 2.7 rebotes y 1.6 recuperos, en 28.5 minutos.

CON LA SELECCIÓN EN CASA

El cordobés Facundo Campazzo quedó al medio de la Generación Dorada y los nuevos jugadores de la Selección nacional. Compartió y aprendió de los mejores, los que ganaron el oro en Atenas 2004, suma dos Juegos Olímpicos, y es el líder de la nueva generación del básquet argentino, que transmite los valores a los jóvenes.

“Con Nico (Laprovittola) tenemos que hacerlo porque somos los bases”, destaca el cordobés.

“Son los mejores ejemplos. Ellos nos enseñaron cómo hacer o qué hacer para conseguir lo máximo, el techo de un equipo, con entrenamientos a puro sacrificio, porque con el talento solo no alcanza. Nosotros tenemos que seguir el mismo camino. Por ahí los resultados no van a ser los mismos, pero las ganas están y hay que copiar todo lo que se pueda de ellos”, agrega Facu a Día a Día.

“Tuvimos esa suerte, nosotros tratamos de ser una esponja con Nico, absorber todo. Por ahí, a la hora de jugar, no somos el mejor ejemplo hablando, sino en los entrenamientos, jugando duro, así damos el ejemplo laburando. La única forma de comunicarse es a base de ejemplos”, sostiene a la espera de comenzar a entrenar con el seleccionado argentino.

LAS VENTANAS

Este año arrancarán los torneos internaciones y las Eliminatorias al Mundial de China 2019 con “ventanas” en las competiciones locales. La NBA y la Euroliga adelantaron que no cederán los jugadores a las “ventanas”. “Habrá muchas trabas para los jugadores. Y más allá que no todo estará en uno para ir o no, hay que hacer lo posible para estar con la Selección”, resalta Facu.

“En estos tipos de torneos como las ventanas lo más importante es mantener el grupo con unión y química porque nos vamos a ver, los de Europa vamos a venir a entrenar dos días y a jugar. Lo importante es tener un grupo sólido”, explicó Campazzo.

Sobre la flamante Copa América, afirmó: “Estamos en un grupo competitivo, de gran nivel, y en nuestra casa, quieras o no, es una responsabilidad mayor, pero llevamos la camiseta de Argentina y tenemos que dar la mejor versión delante de nuestra gente, no sabemos si vamos a ganar o perder, pero en nuestra casa, en nuestro país, vamos a dar un plus y hay que aprovecharlo”.

“Después de Bahía, vamos a jugar en el Orfeo y personalmente me pone muy contento por mi familia y amigos”.