Piñón Fijo llega al Quality con su nuevo show Payabuelo. En la previa, hablamos con él sobre su nieta y los chicos. La mirada de alguien que ve más allá.

La vida pasa, pero no en vano. “Se juntan un payaso y un abuelo. 50 y 50 de cada uno, aunque muchas veces el abuelo se va quedando con un mayor porcentaje. El babero lo he tenido que agrandar un poco”. Piñón Fijo llega con un nuevo espectáculo, aunque ahora con la luz que irradia Luna, su nieta, que se transforma en un gran disparador para él.

Su show Payabuelo se podrá ver este sábado, domingo y lunes en Quality Espacio. “Luna me inspira a escribir desde otro lado. Siempre he tenido mucha debilidad con el mundo infantil y una sana envidia, si se quiere. Debe ser el estado más hermoso del ser humano. Pasa que con Lunita recalculé un montón de sensaciones, en reinvertase uno como personaje y como ser humano. Es lo que le pasa a todos los abuelos”, contó.

Sobre los chicos, indicó: “Me gustaría que sacáramos de ellos la autenticidad, la sinceridad, lo genuino en el sentimiento. El hecho de no calcular, no especular tanto. Los chicos son el verdadero ser humano. Después, vamos creciendo y vamos tejiendo cosas, armando personajes para sobrevivir en esta selva”.

Y agregó: “La salvación de la humanidad está en llenar a los chicos de afecto para que tenga todas las chances de ser un ser humano generoso, solidario. Un niño gestado en medio de la violencia tiene el futuro amenazado”.

Para cerrar, contó: “Observaba un par de niños con síndrome de down. Son una raza superior porque tienen la capacidad de dar amor sin pedir nada a cambio. Ni el tipo más inteligente ni el que tiene el discurso políticamente correcto es capaz de brindarlo. Un niño con síndrome de down, tantas veces vapuleado, discriminado o ninguneado por la sociedad termina siendo una especie superior”.

Reviví el hermoso Facebook Live que protagonizó en Día a Día