El nuevo DT de la Gloria para la Liga Nacional está dirigiendo a Japón y contó los planes que tiene para el Albirrojo.

Por Marcelo Chaijale

Son las 8.30 de la mañana cuando Facundo Müller contesta el llamado de Día a Día, mientras termina el desayuno.

El flamante entrenador de Instituto vive un día adelantado, pero no se trata de ciencia ficción. Lleva varios días en Tokio, donde el pasado lunes (para él), domingo para la Argentina, empezó a preparar al seleccionado de Japón camino a la Copa de Asia.

Le está haciendo el “aguante” al técnico Julio Lamas, quien arregló para dirigir a los nipones y está demorado en la Liga Nacional.

“Hasta que Julio termine con San Lorenzo de disputar la final de la Liga, voy a estar aquí. Julio confía en mi. Estamos en la introducción de los sistemas de juego y las condiciones de trabajo”, contó Müller de su trabajo “temporal”. El DT se comunica en inglés con los jugadores japoneses, además de contar con un traductor.

Pero mientras entrena al elenco nacional de Japón, Müller trabaja con la dirigencia de la Gloria en el armado del plantel para la Liga, cuyo comienzo está programado para septiembre.

El entrenador destaca la importancia de llegar a nuestra provincia para su carrera. “Pienso en Córdoba como una provincia con mucha historia y tradición en básquetbol. Y llegó a una institución como Instituto, joven en la Liga Nacional, que está progresando, creciendo, me motiva muchísimo”, indicó el técnico entrerriano, de 43 años.

El equipo de Alta Córdoba está en proceso de armado, con apenas tres jugadores mayores del plantel de la temporada pasada: Sam Clancy, Gastón Whelan y Pablo Bertone, quien tiene una cláusula de salida ante ofertas de exterior. De todas maneras, Müller se refirió al Instituto que pretende.

“Me gustan los equipos que defienden bien, que juegue todos los partidos al 100 por ciento, que contagie, que la energía vaya de adentro hacia afuera de la cancha”, insiste el ex DT de Libertad de Sunchales. “Que sea intenso, sobretodo en defensa, y después hay noches que se puede jugar mejor y noches en que se juega peor”, añadió.

–Instituto juega casi siempre a cancha llena… ¿Lo habrás vivido?

–Me gusta mucho el fervor de la gente… Conozco lo que es jugar en esa cancha, lo viví y lo sufrí en las dos temporadas que fui con Libertad. Tenemos que lograr que ese fervor juegue a nuestro favor.

–¿Qué te gustó del Instituto de la temporada pasada?

–Me gustaron muchas cosas, jugó una muy buena temporada, pero tenemos que entender que es historia nueva la que se viene, con un equipo nuevo.

DE ACÁ Y ALLÁ

Nacido en Paraná el 20 de septiembre de 1973, por su profesión, el entrenador Albirrojo, se reconoce un nómade.

“Hace 20 años me fui de Paraná”, dice quien fue asistente técnico de Julio Lamas y también de Carlos Duró, y como DT principal condujo a Olímpico La Banda, Ben Hur de Rafaela, y Boca antes de llegar al Tigre de Sunchales, donde disputó los últimos playoffs.

Casado y tres hijos, Müller estará en Japón hasta el 24 de julio. Superado el jet lag, llegará en agosto para poner manos a la obra a su Instituto.

“Hay mucho trabajo por hacer”, completó el entrenador, a punto de comenzar la jornada en Tokio, del otro lado del mundo.

EMPEZANDO A ARMARSE

Con el capitán Sam Clancy y el base Gastón Whelan confirmados, y Pablo Bertone con chances de irse a Europa, Instituto se arma.

La prioridad del DT Facundo Müller es la continuidad de Miguel Gerlero y de Rodney Green.

El alero cordobés está cerca de renovar, mientras es complicada la continuidad del goleador estadounidense.

En Santiago del Estero lo dan en Quimsa, aunque “nadie nos dijo nada”, dijeron en Alta Córdoba, que tiene la reserva del jugador.

Además, buscan retener al base Pablo Bruna y buscan un “4” foráneo.