Opinión: Todo llega



Por Alfredo Casero.

Tuba mirum spargens sonum, per sepulchra regionum, viene a ser algo así como el momento en donde la trompeta de Dios llama a todos los pecadores. Por supuesto, tiene que haber algo truculento, sino no sería relativo al catolicismo. La trompeta llama sobre la paz de los sepulcros (lugar de paz y olvido). Un dedito de pronto te señala, y sos vos, no otro, el que tiene que dar explicaciones. Un dedito que señala.

Lo extraño es cómo nadie pensó que esto podía pasar, el pueblo no es boludo pero tampoco es una lumbrera. Pero el pueblo no es la democracia, el sistema republicano no es la democracia, se le endilgan cosas a la democracia que son relativas, directamente, al poder republicano.

Aunque D’Elía, Esteche, o quien quieras, diga que la democracia corre peligro, de alguna manera tienen razón. Puede darnos miedo un golpe de Estado, podemos tener una rebelión armada, incluso, porque todo es posible, porque hemos visto que en este último tiempo todo ha sido posible.

La democracia es perfectible, no es perfecta, es como una escalera de pintor, bien apoyada pintás un techo, mal apoyada te rompés la crisma. Pero la culpa no es de la escalera, es de quien maneja la escalera, es de quien comprende cómo se apoya la escalera.

Dentro del sistema republicano se puede estar dentro de la ley, la democracia es un sistema de elección, la justicia forma parte del sanguche de lo republicano.

Legislativo, judicial, ejecutivo.

Poderes que funcionan por separado y que nos llevó tanto dolor recuperar, allá por el ‘83.

En la democracia no hay amor, en el sistema republicano sí puede haber. Pero no es obligatorio. Lagomarsino no va a poder ir a la pileta, la justicia es lenta, como es lenta la cicatrización y los grandes o medianos cambios biológicos.

El sistema republicano es una biología, y va a llamar, de a poco, a todas las almas al juicio.

Que funcione o no es cuestión del pueblo soberano, es el que da el voto a los legisladores para que dejen sentado lo que es ley.

Todo corre peligro, cuando dicen que la democracia corre peligro es un slogan. Es impensable que haya gente que no acepte la voluntad del voto, y piense en derrocar, voltear, a un gobierno que fue elegido por el pueblo por mayoría.

Deprime un poco ver cómo insultan abiertamente al presidente y los funcionarios (en un sistema republicano deberíamos hacer todos lo posible para que las cosas fueran factibles).

Trabar, romper, coartar, sigue siendo la misma moneda corriente desde la época de Mussolini.

Mentir, difamar, mentir, es la misma fórmula de Goebbels, es todo lo mismo…, una berretada.

Ya sabemos quien toca el pito de quien (pito de árbitro, ¿no?). Salir a poner la cara a lo indefendible es una tarea titá- nica también.

A algunos periodistas les van a regalar una campera de cuero ecológico con cuellito desmontable a fin de año.

Ojalá algún día seamos serios.

Brigitte Bardot

“La democracia es perfectible, no es perfecta, es como una escalera de pintor. Bien apoyada pintás un techo, mal apoyada te rompés la crisma. Pero la culpa no es de la escalera”.