La primera función será mañana en el hall de esa terminal. La segunda, en andenes y vagones de esa misma línea. La puesta está a cargo de una compañía que lleva el género a escenarios inusuales. (De La Razón) 

Por Karina Niebla

Mudar la ópera desde el escenario fijo de un teatro hacia uno agitado y atípico: el de una estación de tren. Esa es la nueva propuesta de Ópera Periférica, un proyecto que ya llevó este género a la Villa 31, Los Piletones y el subte. Y que mañana hace una escala en el tren Urquiza.

Será con la ópera barroca “La serva padrona” (1733), del italiano Giovanni Battista Pergolesi, que dura unos 40 minutos, poco si se la compara con otras piezas del género. Será cantada en su idioma, el italiano, y contará con instrumentación original: una banda de seis músicos especializados en este tipo de repertorio.

Es por eso que prácticamente no tuvo que ser adaptada. Esta nueva puesta en el tren Urquiza, que forma parte del programa de Metrovías “Ópera sobre rieles”, obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes y fue declarada de interés cultural por el Ministerio de Cultura de la Nación. Habrá dos funciones. La primera será mañana a las 11.30 en el hall de la estación Lacroze del ferrocarril Urquiza.

La segunda será el jueves 3, y tendrá dos escenarios de esa línea de trenes: los andenes de la estación Coronado, en Tres de Febrero, para el primer acto a las 11.30; y los de Ejército de los Andes, en Hurlingham, para el segundo, a las 12.30. Mientras los artistas se trasladen en tren de una escala a la otra, en una suerte de intermedio de unos diez minutos, seguirán actuando y tocando, “el único agregado que le hicimos a la obra”, precisa el fundador de Ópera Periférica Pablo Foladori, quien, junto a Manuel de Olaso, dirige esta puesta.

Para estas funciones, los artistas ensayaron durante un mes en el mismo hall de la estación Lacroze, y así sorprendieron a vecinos y usuarios, acostumbrados a un paisaje hecho sólo de puestos de diarios, vendedores y pasajeros apurados. En estas horas, también habrá ensayos en los propios vagones. Es que, cuando se trabaja en escenarios atípicos, conocer a fondo el espacio en el que se actuará es clave. “Estudiamos bien los lugares. La cercanía con el público es muy diferente a la de un espectáculo tradicional”, explica Foladori.

Un proyecto que busca sumar nuevos públicos

Desde 2014, Ópera Periférica viene llevando el género a nuevos territorios, como la Villa 31, la Villa 20, Los Piletones de Villa Soldati y el subte. En 2015, sus artistas hicieron una intervención en el Galpón Piedrabuenarte en Villa Lugano, en el Ópera Periférica marco de La Noche de los Museos. El año pasado, presentaron “Bastián y Bastiana”, de Mozart, en la Villa 20, en la que participaron un grupo de rap y break dance y vecinos del barrio. Y a fin de año planean recalar con otra puesta en el Skate Park de Villa Lugano.

“Queremos romper con cierta idea de la ópera como algo tradicional, repetitivo. Y llevarla a nuevos públicos y escenarios”, cuenta el fundador del proyecto, Pablo Foladori.