Dos adolescentes que acompañaban al muchacho muerto lo acusaron de dispararles por la espalda sin ningún motivo.

El policía bonaerense Hugo Pos, que mató a un chico de 14 años en el partido de San Martín aduciendo que había sufrido un intento de robo, vio complicada su situación en las últimas horas cuando dos adolescentes que acompañaban al muchacho muerto lo acusaron de dispararles por la espalda sin ningún motivo.

El suboficial, de 43 años, está imputado de homicidio en concurso real con doble tentativa de homicidio y se negó a declarar ante el fiscal Marcelo Brocca, según fuentes del caso.

No obstante, poco después de la balacera, había trascendido que el policía habría contado que dos personas le habrían robado dos celulares y una billetera y allí se produjo un tiroteo con el desenlace fatal.

En cambio, dos jóvenes del grupo involucrado en el episodio, relataron que todo ocurrió cuando siete muchachos, con camperas con capuchas “por el frío” iban a buscar a otro en la localidad de Billinghurst (partido de San Martín) y delante de ellos caminaba “un hombre con una bolsa”.

Añadieron que ese hombre, que resultó ser el policía, “miraba hacia atrás, desconfiado”, y cuando ellos se acercaron los dejó pasar, para poco después dispararles por la espalda.

Uno de los chicos (Rodrigo) “recibió un tiro en la cabeza, otro muchacho en un gemelo” de una pierna y un tercero también resultó herido, según trascendió de portavoces del caso.

Finalmente uno de los chicos llamó a un familiar, que a la vez se comunicó al 911 y entonces las patrullas policiales trasladaron a los heridos al hospital y detuvieron a Pos.

El fiscal Brocca dijo a la prensa que las declaraciones “estarán sujetas a comprobación”. Por ejemplo, dijo que “todas las vainas” de los proyectiles “son del mismo calibre” y provendrían del arma del policía, pero aclaró que, aunque no se halló otra arma, “un revólver no lanza” vainas servidas.

En ese marco, dijo que “recién el lunes se hará la pericia balística, en el Instituto de Ciencias Forenses, en Lomas de Zamora”.

Familiares y amigos del chico Rodrigo denunciaron “gatillo fácil” y realizaron movilizaciones que terminaron con autos y neumáticos incendiados en Billinghurst.