Reclaman medidas de seguridad y la reincorporación de los empleados despedidos.

Los choferes de la línea 60 de colectivos mantuvieron hoy el paro por tiempo indeterminado en reclamo de la adecuación de las medidas de seguridad y la reincorporación de los empleados despedidos, tras el fracaso de la reunión con la empresa en el ministerio de Trabajo.

Delegados de los trabajadores y representantes de la empresa Monsa, propietaria de la línea, no llegaron a un acuerdo en la reunión de conciliación de ayer en la cartera laboral y pasaron a un cuarto intermedio hasta el viernes a las 11, cuando habrá otro encuentro para buscar una solución al conflicto.

Los trabajadores de la línea 60 comenzaron el jueves un paro por tiempo indeterminado en reclamo de un plan “serio” de adecuación de las medidas de seguridad y la reincorporación del personal despedido, huelga que la empresa consideró “injustificada”.

El delegado Javier Esponda dijo a DyN que no hubo acuerdo en la reunión de conciliación de ayer porque la empresa Monsa “desoye las advertencias de que puede haber otra muerte si no se adecuan las condiciones de seguridad en las cabeceras, terminales y unidades”.

Esponda hizo referencia de ese modo al caso de David Ramallo, quien el 9 de septiembre del año pasado murió aplastado por una unidad cuando realizaba tareas de reparación en la cabecera del barrio porteño de Barracas.

“No se llegó a un acuerdo, por eso sigue el paro. La empresa no acata las denuncias que hizo el sindicato ni la orden de realizar mejoras tras las irregularidades detectadas en las inspecciones de Trabajo”, sostuvo.

“La empresa minimiza los riesgos, incumple las recomendaciones y mantiene su postura de que si hubiera irregularidades graves, ya le habrían clausurado las terminales”, agregó.

El delegado estimó en un “95 por ciento el deterioro de las unidades y de las condiciones de seguridad en las terminales” y advirtió que la empresa no incorporó personal tras la jubilaciones de choferes: “De 1.200 que éramos, hoy somos 930”, precisó.

La medida de fuerza de los choferes de la línea 60 de colectivos llegó hoy a su séptimo día consecutivo y afecta el servicio en los 19 ramales que unen Constitución con Tigre y Escobar, y utilizan a diario unos 250 mil pasajeros.

Otras delegados manifestaron, en declaraciones a DyN, su “malestar y bronca” por el hecho de que el jefe de la UTA, Roberto Fernández, gremio que representa a los choferes, se haya ido de vacaciones a Miami en medio del conflicto.

Por su parte, la empresa Monsa sostuvo que el paro en la línea 60 es “injustificado” y atribuyó la continuidad de la medida de fuerza a otros “objetivos” que no son los invocados por los trabajadores.