Un joven uruguayo de 20 años fue sorprendido por el sacristán en plena misa. Huyó, pero lograron atraparlo. 

Un joven de 20 años de nacionalidad uruguaya fue sorprendido en una iglesia de Palermo cuando robaba dos reliquias que están valuadas en 15 mil dólares.

El hecho ocurrió ayer, en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en el barrio porteño de Palermo. Cuando la misa llegaba a su fin, el sacristán notó que uno de los fieles guardaba en su mochila una custodia y un aspersor, dos elementos centrales para la celebración religiosa y que suelen estar revestidos en oro.

Fue entonces cuando, al notar su maniobra, alertó sobre lo que estaba ocurriendo. Al ser descubierto, el muchacho se dio a la fuga. Sin embargo no iba a llegar muy lejos. A pocos metros del lugar, en Paraguay y Medrano, justo en la esquina de la iglesia, el ladrón fue detenido por la Policía de la Ciudad.

Cuando revisaron la mochila del joven, los efectivos hallaron en su poder la custodia, también conocida como ostensorio: se trata de una pieza de metal con pie y forma de estrella donde se coloca la hostia consagrada para su adoración. También estaba allí el aspersor, un elemento generalmente hecho de bronce que utilizan los sacerdotes para esparcir el agua bendita.

El sacristán estimó que las reliquias tendrían un valor histórico incalculable, pero que, si se las comercializa en el mercado negro, podrían llegar a venderse por unos 15 mil dólares. “Fue muy importante haberlas recuperado, porque después es muy difícil poder hallarlas en forma íntegra”, dijo un jefe policial. La causa está a cargo del Juzgado Criminal y Correccional N°7.

La Razón para ViaBuenosAires.