Alionzo Rutillo Ramos Mariños llegó esta madrugada al aeropuerto de Ezeiza en medio de un fuerte operativo policial. 

El narcotraficante peruano Alionzo Rutillo Ramos Mariños, alias “Ruti”, fue extraditado desde Perú a pedido de la Justicia Argentina, que lo acusa de liderar una organización dedicada a la venta de drogas en la Villa 31 del barrio porteño de Retiro.

El jefe de la Policía Federal Argentina, comisario general Néstor Roncaglia, indicó que el detenido llegó extraditado en el marco de un fuerte operativo de seguridad y que recién el lunes será llevado ante el juez federal Sergio Torres, quien lo indagará como jefe de la banda narco.

Custodiado por efectivos de la Policía Federal y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), “Ruti” llegó cerca de las 5 al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza, en el vuelo 1365 de Aerolíneas Argentinas.

Ramos Mariños estaba detenido desde septiembre de 2016 en Perú, a pedido de la Justicia Argentina que lo acusa de manejar desde allí una organización narco que vendía drogas en la villa 31 de Retiro.

“Ruti” había sido apresado por personal de Interpol el 16 de septiembre último, mientras caminaba por el distrito de San Juan de Lurigancho, a 15 kilómetros de Lima.

“Muchas veces, para manejar una organización delictiva, no hace falta tocar y estar presente. Muchas veces se hace por teléfono”, dijo Roncaglia esta mañana en declaraciones a la prensa.

“La mayoría de los integrantes de esta organización ya están detenidos y condenados. Y la otra organización narco que comandaba Marcos Estrada González, también está desbaratada, están todos detenidos y condenados”, agregó el jefe de la PFA.

“El lunes va a ser indagado por el juez Torres. Él se hacía pasar por un humilde trabajador, utilizaba una zapatería como pantalla. Se presentaba como humilde trabajador pero no lo era. Comercializan con veneno que envenenan a nuestros jóvenes”, explicó el jefe de la policía.

El narcotraficante peruano ya tiene una condena en la Argentina a 18 años de prisión por la llamada “Masacre del Señor de los Milagros”, donde murieron cinco personas durante una procesión religiosa en la villa 1-11-14, en 2005.

Tras cumplir una parte de su condena, “Ruti” fue expulsado del país hacia Perú, donde simuló trabajar como zapatero hasta el año pasado, cuando volvió a ser detenido.