Le robó un cuchillo que era un regalo de su padre y se lo devolvió con una carta en la que le pide perdón



Un hecho de inseguridad de Santa Rosa, La Pampa se transformó en unas de las historias de la semana.

Un delincuente robó un cuchillo y otras pertenencias al director de un diario de La Pampa, que descargó toda su bronca en las redes sociales al contar que se trataba de un regalo de su padre y legado de su abuelo, y horas después devolvió el puñal con una carta manuscrita en la que pidió perdón y aseguró estar arrepentido.

Lo que el lunes a la madrugada fue un robo más, de los que ocurren en ese barrio cercano a la laguna Don Tomas de Santa Rosa y por los que ya se movilizaron los propietarios pidiendo mas seguridad, terminó en una historia distinta que involuntariamente tiene como protagonista al director del diario y su cuchillo de oro y plata.

El protagonista y víctima de la historia es Walter Goñi, director del matutino “El Diario”, quien esta mañana contó a Télam: “Te juro que no puedo describir todo lo que ha significado éste robo, que no dudo ha sido protagonizado por chicos con una realidad social que pretendo entender, porque no se llevaron televisores grandes, se llevaron zapatillas usadas, una Play de mi hijo, una cámara de fotos y el cuchillo, se llevaron lo que les entró en la mochila”.

“Entraron a mi casa el domingo a la noche, cuando por la tormenta se quemó la alarma y yo estaba fuera con mi familia en el trabajo de mi mujer.Cuando llegamos vimos todo abierto, las luces prendidas y toda la casa dada vueltas. Fue horrible. Recorrí toda la casa y ahí empece a ver que faltaba”, explicó.

Su enojo fue creciendo a medida que iba recorriendo la casa y vio que faltaban elementos como la Play de su hijo, zapatillas de él y su mujer usadas, una cámara fotográfica y también el cuchillo de oro y plata que le dejó su padre como regalo antes de morir.Ese cuchillo era de su abuelo, luego lo heredó su padre y éste, entre sus hermanos lo eligió a él para dejárselo como un legado. Tiene más de cien años.

Fue allí cuando se mezcló la impotencia y el dolor por esa pérdida y se sentó a escribir en su página de Facebook, donde descargó su bronca al escribir que quien había ingresado a su casa “más que un daño económico quería hacernos un daño sentimental”.

“Atesorado en mi mente y mi corazón quedará aquel cuchillo Arbolito de mi querido viejo que una vez ganó por montar un potro cuando tenía 14 años, por el que se le caían las babas a mis hermanos más grandes, pero que decidió regalármelo a mi, casi como una despedida cuando estaba muy enfermo, cuando su salud no daba para más.Imposible de olvidar; él parado en la puerta de la pieza y yo, con el bolso en la mano por venirme a Santa Rosa“, confesó Goñi en su página.

Sobre su descargo, Goñi aseguró: “La verdad que escribí con bronca y dolor, porque yo vengo de una familia muy humilde. Mi padre fue peón de campo de toda la vida, como mi abuelo y mis dos hermanos siguieron ese camino. Mi mamá fue sirvienta o empleada doméstica y yo pude estudiar por una beca, porque no teníamos dinero, al contrario porque vengo de una familia muy humilde y ahí, me puse a pensar que en algún punto, algo en común tenía con quienes me robaron porque estoy convencido de que son chicos y que tienen una realidad social que a veces los empuja a a hacer éstas cosas”.

Luego, el periodista relató cómo apareció el cuchillo: “En un momento de la tarde, mi mujer salió al patio y vio que había un bulto y era el cuchillo con una carta manuscrita.

“Señor Walter le quiero pedir disculpas por el momento que le hice pasar.Vi su nota en el diario y le juro que me puse en su lugar y me dí cuenta del gran valor sentimental que ese cuchillo tiene para usted y el gran error que cometí”, comenzó el escrito.

El ladrón además expresó: “Estoy sin trabajo y soy de familia numerosa y eso me llevó a hacer lo que hice.Yo perdí a mi padre y por un momento tuve a su lado. No se justifica nada lo que hice. Me hubiera gustado entregárselo en persona pero también sé el momento de enojo y angustia que usted está pasando, pero quiero que tenga en cuenta que de éste lado de la vía, las autoridades se han olvidado, fue sólo por necesidad. Le pido mil disculpas por el momento horrible que tuvo que pasar”, concluyó.

Finalmente, el director del diario agregó: “La verdad que ésta, es una historia mínima con un final inmenso, porque de pronto me reencontré con mi padre, renové mi amor y admiración hacia él, al que todos querían y respetaban; y si me preguntás si lo perdono, te tengo que confesar que por supuesto, por supuesto que lo perdono”.