Fernando Iglesias: ‘Los expertos en juzgar a los K con la vara de África pasaron a evaluar a Cambiemos como a Suiza’



El diputado electo por Cambiemos disparó con munición gruesa contra los defensores del kirchnerismo y los tildó de "Bananistas cool".

Fernando Iglesias, el diputado electo de Cambiemos, cargó duro nuevamente contra el kirchnerismo y sus defensores en una nota publicada en el diario Los Andes y los tildó de ‘bananistas cool’, tomando el término creado por Quintín y Huili Raffo, como el mismo escribe.

“El kirchnerismo se cayó, y aquellos expertos en juzgar a los K con la vara de África (“¿Te parece que este Gobierno no hizo nada-pero-nada de bueno?” te preguntaban con tono de Inquisición progre) pasaron a evaluar a Cambiemos con la vara de Suiza, juzgando a un gobierno que heredó una situación económica al borde del colapso, una oposición destituyente y el menor poder parlamentario de la historia de la democracia argentina con la severidad que se habían ahorrado durante doce años”, escribió Iglesias en el artículo mencionado.

En otro pasaje de la nota de opinión, Iglesias asegura que junto con la Diputada Elisa Carrió comenzaron con las denuncias a los funcionarios kirchneristas y que esas denuncias son las que están siendo seguidas por los jueces en la actualidad.

“Sí, 2008; el año en que un grupo de diputados encabezados por la doctora Carrió denunciamos en Tribunales al gobierno kirchnerista de ser lo que se demostró que era: una asociación ilícita cuyo cajero era De Vido; mientras los ponciopilatistas perionistas y bananistas cool nos acusaban de delirantes, apocalípticos y enemigos del Pueblo.

A continuación agrega: “Al bananista cool ni se le pasa por la cabeza que si él hubiera estado entonces tan atento y vigilante como está ahora acaso no hubiera muerto gente en Once, ni en La Plata; ni los miles que cada año se estrellaron en las rutas de la muerte en todo el país.

En la nota, Iglesias habló de varios temas de actualidad y apunta contra el rol de los defensores del kirchnerismo en cada uno de ellos.

Caso Nisman:

“Él, que la semana pasada empezó a sospechar que a Nisman lo habían asesinado, nomás. Él, que apenas pudo se colgó el cartelito de “¿Dónde está Santiago Maldonado?”, habló de “desaparición forzada” y se comió otra opereta de Verbistsky”.

Caso Maldonado:

“Él, que aun hoy, cuando todo apunta al ahogamiento de Maldonado, sigue estando de la parte de quienes entorpecieron y desviaron la investigación, impidiendo que la verdad sobre lo sucedido se descubriera y obsequiando a la familia y al país más de dos meses de incertidumbre y desesperación”.

La persecución política que denuncian Cristina Fernández de Kirchner y Julio De Vido: 

“Y cuando la operación Maldonado fracasó, el bananista cool tardó medio segundo en cambiar de agenda. Secundar a Cristina y De Vido en su pretensión de que son objeto de una persecución política era pedir demasiado, así que se dedicó denunciar el indignante maltrato al que había sido sometido Amado Boudou”.

Sobre Cristobal López, Sergio Szpolzky y Diego Gvirtz:

“Tampoco le importa, al bananista cool, si Cristóbal López se robó la plata del Estado para financiar medios K, si Szpolzky y Gvirtz se llevaron fortunas de la Anses para bancar engendros como Tiempo Argentino y 678, o si la plata del sindicato de porteros sirve hoy para sostener ese mamarracho periodístico denominado Pasquin12.”.