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La historia de un actor que entre castings, series web y teatro a pulmón, la pelea como tantos para poder vivir de lo que le gusta. Dejé todo por esto y no tengo un plan , voy haciendo lo que sale y lo que me indica mi intuición, cuenta. (De La Razón) 

Por Santiago Puddington

“¿Cómo es un casting? Por lo general te mandan el guión antes con todo lo que pasa en la escena y siempre es un proceso estresante. Siempre estás nervioso aunque lo que más se sufre es lo que pasa después de hacerlo, cuando te vas a casa y pensás ¿y ahora? ¿Me llaman o no?”. Lo cuenta Mauro Álvarez, un actor del under porteño que hizo lo que muchos sueñan: dejarlo todo y aventurarse al mundo de las ficciones. Es una historia representativa de un camino sinuoso que todavía no se sabe si tiene un destino feliz. Forma parte de los elencos de las obras “India” y “Clarividentes”, también hizo tele con varias apariciones en ficciones de Pol-ka, la más reciente en “Quiero vivir a tu lado”, y en cine se codeó con Hollywood por un rato en la película “Focus”, que Will Smith y Margot Robbie vinieron a rodar a Buenos Aires.

Pero a pesar de todo no la tiene fácil en los castings aún y, como muchos, espera y desespera por esos benditos llamados. “A veces estoy yendo a un casting y me pregunto para qué hago esto, es un sufrimiento. Después lo disfruto, pero es un sufrimiento esa previa. Javier Daulte siempre dice, si podés dejar de hacerlo, evitalo, pero no se puede. Disfruto casi igual de lo que sufro”.

¿Cómo es laburar con Daulte?

Tengo una relación muy cercana, nos ha dado mucho, es muy generoso. Con el trabajo en “Clarividentes”, intuyo que él acá volvió a su primer amor. Llamó a 9 actores que no son famosos cuando lo último que había hecho era con Grandinetti y esto es algo que hace para renovarse y que no se le apague el fuego interno. Laburar con él es un placer, lo único que tenés que hacer es actuar sin pensar en otra cosa y cuando ves que lo que propone resulta, confirmás lo groso que es. Nos traía las escenas cinco minutos antes, pero es tan claro y tan efectivo que lo aceptábamos. Se armó una obra difícil de hacer y de entender pero me parece que es muy buena. La educación física quedó en el pasado para Mauro, cuando por fin se animó a ir a una escuela de teatro para darle un espacio a esas inquietudes que lo llevaron por la música y la conducción de eventos.

“Siempre hubo algo artístico dando vueltas y cuando empecé con teatro volví a sentir una adrenalina que no sentía hace mucho”. Su rumbo fue siempre ascendente, el mundo digital le abrió las puertas con participaciones en series web y en la pantalla grande se dio el lujo de ser chofer de Margot Robbie: “Fue raro, llegué el primer día de rodaje y había 20 motorhomes, vallas, la gente abarrotada, era una locura. La primera escena que me tocó era en una camioneta del futuro que ni sabía manejar”.

¿Esos actores le dan bolilla al resto?

Sí, me soprendió. A ella la veía bastante y hubo algo de charla. Después mis amigos me dicen que soy un dormido porque ella me preguntó “¿qué hay para hacer a la noche?” y no supe cómo reaccionar. Le dije: “Hay un montón de bares” y justo la llamó el director y yo quedé al rayo del sol pensativo. Es una movida que te atonta un poco, yo estaba muy nervioso filmando también. Así crecieron sus chances y llegó el primer papel importante en tele, en “Quiero vivir a tu lado” (El Trece). “Iban a ser unos capítulos y terminó siendo hasta el final de la tira”. Aunque el rating no acompañó y de nuevo hubo que volver a remar. “No tengo un plan, voy haciendo lo que me indica mi intuición”, afirma este actor que se la jugó por una vida que se sufre y se disfruta por igual.