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Se trata de disposiciones que impuso el presidente Donald Trump. 

A las 8.42 de este miércoles 19 de julio, los pasajeros del vuelo AR1304 de Aerolíneas Argentinas, que partieron rumbo a Miami, se vieron envueltos en una nueva metodología de controles para viajar a Estados Unidos. 

A partir de las disposiciones de seguridad impuestas por la administración de Donald Trump, todas las personas que ingresan al país norteamericano son sometidas a chequeos más rigurosos en los aeropuertos de origen. Estas cuestiones tienen que ver con equipos electrónicos de mayor tamaño, principalmente tablets y cámaras, que deben ser requisados con detenimiento.

¿El objetivo? Detectar explosivos. En la Argentina, ese procedimiento se realiza por personal privado en el último tramo, segundos antes de que el pasajero suba al avión.

La Transportation Security Administration (TSA) anunció que los pasajeros cuyas pertenencias no sean revisadas con escáneres especiales no podrán transportar dispositivos grandes, ni siquiera en la bodega. La responsabilidad primaria de incorporar los aparatos de detección de explosivos de última generación es de las aerolíneas, pero el proceso no es inmediato.

Hay distintos modelos, pero todos comparten una misma lógica de funcionamiento que los diferencia de los escáneres tradicionales: pueden detectar una presencia ínfima de explosivos.

Aerolíneas Argentinas anunció que incorporó tres escáneres especializados, pero logró una prórroga de diez días para empezar a utilizarlos.

Por su parte, las compañías que operan en la Argentina realizan controles manuales del equipaje de cabina, lo que provocará algunas demoras extras en las partidas.