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El remisero fue linchado por los familiares de la víctima. Dice que teme por su vida y que prefiere seguir en prisión. 

El remisero de 37 años acusado de abusar sexualmente de una nena en silla de ruedas no quiere ni pensar en salir a la calle. Ante la jueza pidió seguir en prisión porque teme por su vida. 

El fiscal de la causa pidió que se le otorgaran 15 días de detención, pero esta solicitud fue rechazada por el abogado defensor del acusado e incluso por él mismo.

Poco después de realizar la denuncia, la familia de la víctima le tendió una trampa al conductor y lo citó en una estación de servicio sobre la calle Libertad, en plena capital santiagueña. Cuando el hombre llegó a buscar a su supuesto pasajero, lo estaban esperando y casi lo linchan.