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Enterate todo lo que tenés que saber al respecto del innovador torneo de Primera División que se iniciará el 20 de agosto. 

El acuerdo entre la AFA y la Súperliga quedó cerrado definitivamente y será firmado esta semana, cuando los abogados de la casa madre del fútbol argentino retomen sus funciones tras regresar de Zurich, Suiza, donde trataron ante las autoridades de FIFA la definición del partido entre Bolivia y Chile que, de resultar positivo para los del Altiplano, concluirá con la quita de dos unidades a los trasandinos y, así, el seleccionado nacional entrará en zona de clasificación al Mundial.

Andrés “Patón” Urich y Ariel Reck fueron los abogados que representaron a Argentina en Suiza y están regresando mañana a Buenos Aires, por lo que podrán cerrarse los detalles de letra chica del acuerdo a última hora o, a más tardar, el próximo lunes.

Para celebrar el convenio las partes se reunieron el sábado en un almuerzo que tendrá lugar en una quinta propiedad del presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, y el motivo de la satisfacción obedece a que la Superliga, propietaria de los derechos de televisión para la temporada entrante, le bajará a la AFA el 18 por ciento de sus ingresos, a distribuir entre los clubes del ascenso, además de los 14 millones de pesos correspondientes a los servicios que ésta prestará a través de su Tribunal de Disciplina, Colegio de Árbitros y Comité de Ética.

Esos 14 millones serán ajustables cada tres años en función de los gastos que ocasionen, por lo que esa suma puede aumentar o disminuir en ese tiempo según las circunstancias.

Una dificultad de última hora surgió cuando los clubes se mostraron reticentes a disputar la denominada “fecha de los clásicos”, algo que sí pretenden las adjudicatarias de los derechos de televisión Turner y Fox.

Según indicaron fuentes afistas, para jugar esos partidos las instituciones de Primera División pretenden cobrar “un dinero extra”. Este tema formará parte de la aprobación de esa “letra chica” con la que se terminará de refrendar el acuerdo.

El modelo de la Súperliga fue adoptado de la organización de las principales ligas europeas, tanto en lo que a la competencia se refiere como a las prestaciones de los organismos que pertenecen a sus Asociaciones Nacional, que, como en el caso de la AFA, también tiene bajo su órbita, además del fútbol de ascenso, al seleccionado argentino.

La diferencia respecto de las grandes ligas como la española, la italiana, la Premier League inglesa y la Bundesliga alemana es que todas ellos contemplan dentro de su órbita a las segundas divisiones, en cambio la Superliga se integrará solamente con la Primera División, ya que la B Nacional no quiso formar parte de la misma.

Y en cuanto a los gastos que debe afrontar la AFA con los árbitros, se debe tener en cuenta que la Superliga no solamente abarca la primera categoría sino también todas las divisiones inferiores, con la cantidad de jueves correspondientes a cada una de ellas.

La Superliga pondrá en marcha su primer certamen el próximo 20 de agosto y, con interrupción veraniega entre principios de diciembre y fines de enero de 2018, estará finalizando en mayo del año próximo para facilitar la preparación del seleccionado argentino si se clasifica al Mundial de Rusia.

Este nuevo organismo funcionará por afuera del edificio de la calle Viamonte y sus autoridades están buscando por estas horas una oficina donde constituir su sede en la zona del barrio porteño de Palermo. En lo que se parecerá a la AFA será en que su Comisión Directiva sesionará los martes, al igual que el Comité Ejecutivo.

Su puesta en marcha significará un hecho histórico para el fútbol argentino, ya que la estructura organizativa cambiará por primera vez la cabeza desde que la AFA fue creada hace 124 años, en 1893, en un aparentemente muy lejano Siglo XIX, que, sin embargo, en algunos aspectos no creció demasiado pese al tiempo transcurrido.