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Lo realizó el Banco de San Juan junto con la Red Link. En una primera etapa abarcará exclusivamente al segmento de jubilados y pensionados.

El Banco de San Juan -junto con la Red Link- instaló el primer cajero automático que funciona a partir del reconocimiento de huellas dactilares, que en una primera etapa abarcará exclusivamente al segmento de jubilados y pensionados.

La unidad -que cuenta con un dispositivo de identificación biométrica- se encuentra en la sucursal porteña del Banco San San Juan, ubicada en Cerrito y Viamonte, donde los jubilados -entre otras cuestiones- podrán realizar el trámite de la fe de vida para el cobro de sus haberes.

En una segunda etapa del desarrollo de este producto, los clientes de la entidad podrán realizar cualquier operación sin necesidad de contar con la tarjeta de débito.

El banco cuyano, a través de un comunicado de prensa, adelantó que esta primera experiencia se extenderá al resto de los bancos del Grupo Petersen (Banco Santa Fe, Nuevo Banco de Entre Ríos y Banco Santa Cruz) y toda la red de cajeros desplegada en diversos puntos del país.